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Fin de semana astronómico en Ribabellosa

publicado a la‎(s)‎ 17 may. 2012 5:22 por Grupo AstroRioja   [ actualizado el 17 may. 2012 5:32 ]
Por Margarita Cámara Rubio.

Una vez instalados en nuestras habitaciones, dignas de un hotel de 3 estrellas, Fernando nos hizo una exposición sobre la “Fauna Celeste”, que nos sirvió para abrir boca en nuestro primer fin de semana de astronomía. El taller nos permitió aprender y aclarar dudas del glosario astronómico, que Fernando, Víctor y Eladio nos ayudaron a resolver.

Nos sorprendió la oscuridad del cielo, superior a Santa Marina (21). No fue una noche con cielo espectacular. Las nubes hicieron, no solo acto de presencia, sino que quisieron quedarse más tiempo del que nos hubiera gustado. Aun así, pudimos ver algunos objetos. Una estrella fugaz y un satélite “también fugaz” quisieron restar protagonismo a un Saturno que sin duda fue “la estrella” de la noche. Temperatura ideal y ambiente entrañable.

Tomamos algunas fotografías, del cielo y de los presentes. Cerca de la una de la madrugada, dimos por finalizada la observación.

La mañana del domingo dio para más que la observación del sol. Montamos los telescopios, retando a las persistentes nubes. Nuestra paciencia tuvo recompensa y la imagen del Sol a través del objetivo nos cautivó. Pudimos ver varias manchas solares y unas llamaradas que nos dejaron boquiabiertos. Fueron sólo unos minutos, aunque todos pudimos ver la imagen inolvidable del Astro Rey. Después, más nubes nos hicieron desistir y guardamos los equipos.

Inmortalizamos el momento con una fotografía de todo el grupo, junto a algunos de los telescopios.


Unos, ya satisfechos de las imágenes obtenidas, se fueron antes de comer. Otros nos resistimos a abandonar el lugar y nos quedamos a comer. Antes, pudimos hacer una pequeña excursión por las inmediaciones, entre hayedos de un verde intenso, pinos con piñas a sus pies y flores de mayo.

Una libélula, que según la mitología japonesa es símbolo de éxito, victoria, felicidad, fuerza y coraje, nos acompañó para recordarnos que la paciencia tiene recompensa. La odonata estaba amarrada a su particular tesoro, un insecto que a buen seguro le sirvió de banquete y estaba muy ajena a nuestros intereses.

Como ya habíamos recogido todo el equipo y era de suponer, entonces salió el Sol, así que, de nuevo instalamos un telescopio y pudimos observarlo de nuevo.

Tras la comida, con cierta nostalgia y ganas de repetir, nos alejamos de Ribabellosa para continuar nuestros particulares quehaceres, cada uno por su lado.

Como resumen de este fin de semana, me uno a la respuesta que dio mi hijo cuando le pregunté ¿qué es lo que más te ha gustado del fin de semana? Y su respuesta fue: “hacer amigos”.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 




El fin de semana astronómico tuvo lugar en la finca de Ribabellosa, Almarza de Cameros (La Rioja), los días 12 y 13 de mayo de 2012.

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