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Un astrónomo busca en el Universo un mensaje de su 'creador'

publicado a la‎(s)‎ 3 ene 2021 4:00 por Javier

Pocos conceptos hay tan fascinantes como el del Universo. Una de las preguntas que más se hacen los expertos sobre él es cómo nació. ¿Fue creado, a propósito, por una entidad inteligente? ¿Hay alguna forma de averiguarlo?

En 2005, un par de físicos propusieron que si hubiera un Creador, podrían haber codificado un mensaje en la radiación de fondo del Universo, que quedó del momento cuando la luz se desató por primera vez para fluir libremente a través del espacio. Esta luz se llama Fondo Cósmico de Microondas (CMB, por sus siglas en inglés).

Ahora, el astrofísico Michael Hippke, del Observatorio Sonneberg en Alemania, ha buscado este mensaje, traduciendo las variaciones de temperatura en el CMB en un flujo de bits binario. Lo que recuperó parece no tener ningún sentido. Sus hallazgos han sido publicados en arXiv.com.

Tal y como recoge Science Alert, el CMB es una reliquia increíblemente útil del Universo primitivo. Se remonta a unos 380.000 años después del Big Bang. Antes de esto, el Universo era completamente oscuro y opaco, tan caliente y denso que los átomos no podían formarse; los protones y electrones volaban en forma de plasma ionizado.

A medida que el Universo se enfrió y se expandió, esos protones y electrones pudieron combinarse para formar átomos de hidrógeno neutros, en lo que se llama la 'época de la recombinación'. El espacio se despejó y la luz pudo moverse libremente a través de él por primera vez.

Esta primera luz todavía es detectable hoy, aunque muy débilmente, cubriendo todo el espacio conocido. Ese es el CMB. Puesto que el Universo primitivo no era uniforme, las variaciones de densidad en la época de la recombinación se manifiestan en la actualidad en fluctuaciones muy leves en la temperatura del CMB.

Los físicos teóricos Stephen Hsu (de la Universidad de Oregón) y Anthony Zee (de la Universidad de California en Santa Bárbara) argumentaron que el CMB sería la 'valla publicitaria' perfecta en la que dejar un mensaje que sería visible para todas las civilizaciones tecnológicas en el Universo.

"Nuestro trabajo no apoya el movimiento del Diseño Inteligente de ninguna manera, pero pregunta, e intenta responder, la pregunta totalmente científica de cuál podría ser el medio y el mensaje si realmente hubiera un mensaje", escribieron en 2006.

Propusieron que se podría codificar un mensaje binario en las variaciones de temperatura en el CMB. Esto es lo que Hippke ha intentado encontrar, primero abordando las afirmaciones hechas por Hsu y Zee, y luego utilizando los datos para intentar encontrar un mensaje.

"Las suposiciones de Hsu y Zee eran, primero, que algún Ser superior creó el Universo. Segundo, que el Creador realmente quería notificarnos que el Universo fue creado intencionalmente", dice Hippke.

"Entonces, la pregunta es: ¿Cómo enviarían un mensaje? El CMB es la opción obvia, porque es la 'valla publicitaria' más grande del cielo y es visible para todas las civilizaciones tecnológicas. Hsu y Zee continúan argumentando que un mensaje en el CMB sería idéntico a todos los observadores en el espacio y el tiempo, y el contenido de información puede ser razonablemente grande (miles de bits)", dice Hippke.

Pero este investigador alemán cree que hay varios problemas sobre las teorías de estos dos científicos: El primero es que el CMB todavía se está enfriando. Comenzó a unos 3.000 Kelvin; ahora, 13,4 mil millones de años después, es 2,7 Kelvin. A medida que el Universo continúa envejeciendo, eventualmente el CMB se volverá indetectable. Pueden pasar otros 10 duodecillones de años, pero el CMB desaparecerá.

Además, es extremadamente improbable que el CMB parezca exactamente igual en el cielo para diferentes observadores en diferentes lugares. Por otro lado, explica Hippke, no podemos ver todo el CMB debido a la emisión en primer plano de la Vía Láctea. Y solo tenemos un cielo para medir, lo que presenta una incertidumbre estadística inherente en cada observación cosmológica que hacemos.

Hippke estima que el contenido de la información sería mucho más bajo que el propuesto por Hsu y Zee: solo 1.000 bits. El satélite Planck y la sonda de anisotropía de microondas Wilkinson (WMAP) observaron y registraron las fluctuaciones de temperatura en el CMB. Fue de estos conjuntos de datos que Hippke extrajo su flujo de bits, comparando los resultados de cada conjunto de datos para encontrar bits coincidentes.

"No encuentro ningún mensaje significativo en el flujo de bits real", concluyó Hippke tras analizar estos datos.

"Podemos concluir que no hay un mensaje obvio en el cielo de CMB. Sin embargo, no está claro si existe o hubo un Creador, si vivimos en una simulación o si el mensaje se imprimió correctamente en la sección anterior, pero fallamos para entenderlo", concluye Hippke.

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