Las estrellas con brillo débil se ven peor al mirarlas fijamente.

publicado a la‎(s)‎ 9 nov. 2011 3:54 por Diego Cubero   [ actualizado el 19 dic. 2011 3:08 por Grupo AstroRioja ]
Seguro que aquellas personas que en alguna ocasión hemos escudriñado el cielo nocturno nos hemos percatado de que algunas estrellas con luz débil no son claramente perceptibles por nuestra vista cuando las miramos directamente pero sí pueden ser observadas si las miramos de reojo. Este hecho se debe al modo peculiar de funcionamiento del ojo humano. 

Nuestro ojo es un órgano increíble cuya misión principal es registrar la presencia de luz, procesarla y enviarla al cerebro. Es decir, transformar las ondas electromagnéticas de la luz en un determinado tipo de impulsos nerviosos que se transmiten al cerebro a través del nervio óptico. 

El ojo humano cuenta con dos tipos de células para captar luz (fotorreceptores) y reciben su nombre según sus formas: conos y bastones. Los bastones son alargados y se encuentran entre los conos, son altamente sensitivos a la intensidad de la luz (sin color). Los conos a su vez son menos sensitivos a la luz pero altamente receptivos para el color y se dividen en tres grupos: los sensibles a la longitud de onda correspondiente al color azul, a la del verde y a la del rojo. Algunos vertebrados como ciertas aves y reptiles disponen de un 4º tipo de cono en la frecuencia del ultravioleta. 

En resumen, los bastones proveen información sobre el brillo sin color y los conos sobre colores y detalles.

Cada ojo dispone de aproximadamente 120 millones de bastones y unos 8 millones de conos. La distribución de estos no es uniforme a través del ojo, y básicamente de ahí viene la explicación de por qué no vemos las estrellas débiles cuando las miramos fijamente. Cuando se centra la atención en un punto en particular (una estrella muy débil, por ejemplo), la luz entra al ojo y es enfocada a la pared trasera conocida como fóvea, esta es una ubicación de alta concentración de conos, recordemos que estos tienen como misión captar color y detalle pero no son buenos captando luz.

Los bastones, que son los encargados de captar luz, no existen apenas en la fóvea. Estos se sitúan en la periferia, por eso al ver de reojo la estrella (dirigiendo la vista hacia un punto cercano a la estrella, pero concentrándose en la visión periférica), su luz no viajará a la fóvea y pasará a otras partes de la retina donde contamos con mayor presencia de bastones y por ende se logrará ver la estrella con mayor facilidad.

Esquema de un cono Esquema de un bastón